lunes, 27 de abril de 2009

Gripe porcina

La gripe de los animales está matando a los hombres
Mary Simón

La Organización Mundial de la Salud (OMS) se apresta a elevar al máximo la alerta internacional para controlar el brote epidémico de la llamada gripe porcina, que amenaza con extenderse rápidamente por todo el mundo, tras su aparición en México, donde ha causado ya más de un centenar de víctimas mortales y la cifra de afectados se acerca a los dos mil.

Apenas detectado el brote de gripe porcina de la nueva cepa del serotipo A/ H5N1, que al pasar al hombre adquiere riesgos de peligro mortal, la Directora General de la OMS, Margaret Chan, se ha puesto a la cabeza de una célula de emergencia, integrada por lo menos por dos decenas de expertos en esta patología.

La OMS está alarmada por la rápida propagación de casos, inicialmente ubicados en el DF de México y en Estados Unidos, pero que con el frecuente tránsito aéreo de uno a otro lado del Atlántico ya se han hecho sentir en el viejo continente, principalmente en España.

En menos de una semana, se han reportado pacientes en México y Estados Unidos, Colombia, España, Canadá, Nueva Zelanda, Gran Bretaña y Suiza, con síntomas similares a los que provoca la gripe porcina, es decir fiebre alta repentina, irritación en los ojos y flujo nasal, dolor intenso de cabeza, tos, dolores musculares y de las articulaciones.

Pero algunos expertos indican que también puede presentarse un debilitamiento muy fuerte del organismo, así como crisis de vómitos y diarreas repentinos.

En México, al iniciarse esta semana, se hablaba de 149 fallecidos por la epidemia, pero oficialmente las autoridades sanitarias sólo confirmaban 40 víctimas mortales. En tanto en Estados Unidos había 40 casos confirmados, pero ningun fallecido, y en Suiza, la Oficina Federal de Salud informaba de la presencia de cinco casos que están siendo examinados antes de dar una confirmación oficial.

La Oficina Federal de Salud de Suiza se apresuró ese mismo día a alertar a su población de que estaban en capacidad de suministrar a una tercera parte de su población de 7.6 millones el medicamento llamado Tamiflu, el mismo que sirvió de base para el tratamiento de la gripe aviaria, pero que es también empleado para la gripe porcina.

En los países fronterizos con México, como Guatemala que tiene 974 kilómetros de frontera común, se han activado medidas preventivas, pero otros, como Cuba, han optado por la suspensión temporal de su tráfico aéreo con el vecino país.

Es muy probable que en breve la OMS se decida pasar al nivel 5 de un total de 6, la actual fase de alerta endémica, de la que ya se avizora como una pandemia tal vez similar a la que en 2004 atacó a numerosos países con la denominada gripe aviaria, vulgarmente conocida como gripe del pollo, que también dejó un elevado saldo de muertos, sobre todo en el continente asiático.

Según el portavoz de la OMS Gregory Hartl, "estamos viendo que el virus se extiende geográficamente", por lo que no se descarta la subida de nivel de emergencia sanitaria”.

De ser así, se estaría en presencia de una situación delicada, ya que ello significa que el nuevo virus de la cepa A/H5N1 ha sufrido una mutación en genes nunca hallados anteriormente, a tenor de las informaciones ofrecidas por la propia autoridad mundial de salud.

Dicho de otras manera, de aumentarse el nivel de alerta a 5, la medida en sí misma refleja que se está ante una mutación sumamente importante del virus, que ha mostrado su capacidad de transmisión de persona a persona, aparte de los familiares o personas que han ofrecido cuidados sanitarios a los afectados, como advertía el domingo en conferencia telefónica, el director general adjunto de la OMS, Keiji Fukuda.

Otro de los elementos que el comité de emergencia de la OMS tiene que determinar es si la expansión del brote actual de gripe porcina se debe únicamente a casos importados de México.

Especialistas han hecho hincapié en que la OMS está sumamente preocupada por este brote de gripe porcina en México y su expansión al parecer acelerada, ya que los cerdos son considerados una especie de “crisoles” capaces de originar una cepa muy virulenta para las personas al combinar los elementos genéticos de la gripe porcina con la gripe aviaria.

miércoles, 22 de abril de 2009

Durban II atacada por las controversias

El abandono de la República Checa, actual presidencia de la Unión Europea, de la Conferencia sobre Racismo de la ONU, en protesta por los propósitos racistas del presidente iraní, ha precipitado los movimientos entre bastidores.
Mary Simón

Apenas comenzada la conferencia ya se avizoraba un escenario de fracaso del encuentro o en su defecto una adopción precipitada del documento final, objeto de numerosas controversias, como alternativa in extremis.

La retirada de la diplomacia checa de la negociación el mismo día de la inauguración de la que está llamada a ser Durban II, confirmó crecientes inquietudes de que la reunión destinada a controlar la aplicación del programa de acción contra el racismo adoptado en esa ciudad sudafricana en 2001, podría convertirse en un escenario de confrontaciones políticas.

En efecto, la salida de la República Checa tuvo lugar el mismo lunes 20, poco después que los representantes de la UE abandonaran la sala del plenario para no estar presentes en el momento en que el presidente iraní, Mahmud Admadineyad, pronunciase su discurso.

La medida adoptada por los comunitarios constituía una evidente señal de protesta por la presencia de Ademadineyad en este foro y por lo que consideraban desproporcionados propósitos.

A sólo 24 horas de la apertura, ya se comentaba en medios oficiosos una posible reunión de urgencia de todas las delegaciones asistentes para dar el mazazo final de aprobación urgente del documento revisor del plan de acción, o en su defecto, la re apertura de una negociación, que la mayoría de los países del Tercer Mundo consideraban podría conducir inequívocamente al fracaso total del encuentro.

Fuentes oficiales confirmaron que poco después del discurso del presidente iraní, se había determinado el abandono de la delegación checa de esta conferencia. Un foro que retardado en más de cuatro años debía servir para medir la ejecución de lo pactado en la ciudad sudafricana de Durban: un programa que también fue aprobado en medio de una fuerte controversia hace ocho años.

En esa ocasión, Estados Unidos e Israel se retiraron de la negociación tras manifestaciones contra Israel y una declaración que fue promovida por la sociedad civil y que fue considerada por ambos países con contenido antisemita.

La posición asumida en Ginebra por República Checa se unía a la de Estados Unidos, Israel, Italia, Australia, Canadá, Polonia, Alemania, Holanda y Nueva Zelanda, países que se habían negado a asistir a esta Conferencia de la ONU, por el temor de que también se convirtiese en un foro antisemita.

En este escenario, la intervención del gobernante iraní ha provocado un enjambre de encontradas reacciones, que van desde las manifestaciones de respaldo por parte de representaciones árabes en el plenario, y del conjunto del bloque de los No Alineados, lidereado por Cuba, hasta la propia escenificación de fuertes críticas, incluso con la aparición de imágenes de un payaso en el mismo y abucheos de “racista” a Ademadineyad.

Representantes de la Agencia Judía Internacional, que participaron en una emotiva ceremonia de conmemoración de la Shoa, en la Plaza de las Naciones, calificaron su discurso de incitación al odio racial. Algún que otro funcionario onudiense, a título personal, dejó entrever recelo al hecho de que se diese tanta prioridad al mandatario iraní.

El relator especial de la ONU contra el racismo, el senegalés Doudou Diène, sin dejar de reconocer que el discurso del presidente iraní mantiene un enfoque provocador al considerar el sionismo como racismo, admite que ése es el prisma imperante en muchos países del Tercer Mundo.

Hubo diversidad de opiniones en cuanto a si Ademadineyad habría o no realmente negado el Holocausto, o si sólo se habría referido a las víctimas del mismo, pretendiendo de alguna manera pasar por alto su significación histórica.

Preocupadas por el giro que podría tomar la Conferencia, tras el abandono de la República Checa, algunas delegaciones latinoamericanas insistieron en la urgencia de evitar a toda costa que se cumpliese el presagio de un fracaso. Y, para ello había que obtener una aprobación rápida del texto obtenido la semana pasada en la última pero no menos escabrosa fase final preparatoria.

Caso contrario, se corría el riesgo de que otros países, fundamentalmente del grupo occidental, si bien no se retirasen de las negociaciones, intentasen introducir nuevas modificaciones, más allá de las ya eliminadas referencias antisemitas o estereotipadas sobre el efecto negativo que pudieran tener las creencias religiosas en el ámbito de los derechos humanos.

De ahí que países miembros del Grupo Latinoamericano y del Caribe (GRULAC) hubiesen considerado entre sí proponer a la presidencia kenyana una posición de fuerza, convocar una reunión urgente del plenario y proceder a la votación del texto en cuestión.

Mientras africanos y asiáticos parecían dispuestos a cerrar filas con el GRULAC, exponentes del grupo occidental no llegaban a mantener una posición consensuada, unos criticaban el documento que debia ser aprobado, pero sin llegar a vetarlo totalmente, de manera que las puertas quedaban abiertas para que insólitamente, el texto de declaración final fuese adoptado sin llegar a la clausura de la reunión.

martes, 21 de abril de 2009

Irán busca eliminar el derecho de veto en el Consejo de Seguridad

La Conferencia de la ONU contra el racismo se desarrolla en Ginebra tras un espinoso proceso de negociaciones, que a juicio de países del tercer mundo y organizaciones de derechos humanos ha puesto de relieve la persistencia de enfoques diametralmente opuestos entre ciertos estados occidentales y el resto de los intentan avanzar hacia una nueva era de lucha contra el racismo y todas sus expresiones.
Mary Simón

La pauta para ese arranque venía dada por la predecesora Conferencia de Durban, cuando en 2001 se adoptaron una serie de principios y compromisos, que todavía hoy en día mantienen su vigencia, independientemente del rechazo generado en su momento por la pretensión de que se incluyesen denuncias expresas a Israel, o de las disecciones subsecuentes de países como Estados Unidos, opuestos a tales referencia, -presentes hasta hace solo escasos cinco días en los textos a negociar ahora en Ginebra- y que finalmente han optado por no participar en las negociaciones ginebrinas.

Marcaba la apertura de las discusiones un ya habitual segmento general que podría ser tomado de patrón para los cinco días de discusiones que deben desarrollarse en torno a la aplicación del programa de acción adoptado en Durban en 2001.

La presencia del presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, el único jefe de estado que asiste a este encuentro, ha generado tal controversia, que hasta su discurso y su conferencia de prensa en el Palacio de las Naciones fueron “rociadas” de estridentes gritos de “vergüenza”, “asesino”, entre otros, por organizaciones judías.

Como efecto colateral, la entrevista del presidente de la Confederación Helvética, Hanz Rudolf-Merz, con el presidente Ahmadinejad, provocó la llamada a consulta del embajador de Israel, un hecho visto como una señal de protesta.

Sin embargo, el estadista aprovechó la oportunidad para mantener su denuncia al estado de Israel por su política contra los pueblos árabes, en especial el palestino, así como promover y sustentar una iniciativa iraní de reformas en el Consejo de Seguridad de la ONU.

En la rueda de prensa, al igual que en el plenario, Ahmedinejad, expuso abiertamente su criterio de que “el veto en el Consejo de Seguridad de la ONU es una violación flagrante y delirante”. Que además, “viola y discrimina” el derecho de cada uno de los estados miembros de la organización.
Y de ahí, su propuesta de que se elimine el derecho al veto, un instrumento que considera ineficaz y que no responde a criterios democráticos, pues no se cumple el principio de un país un voto. Esa es en síntesis su movida.

Por su parte, el conjunto de países de la Unión Europea abandonó la sala en protesta por la presencia del presidente iraní, justamente cuando le correspondía entrar al plenario a exponer sus puntos de vista. Así mismo, en el plenario se escucharon voces de “racista, racista”, asesino”, lanzadas por asociaciones judías allí presentes.

Si bien el Secretario General de la ONU, Ban Ki Moon, insistió el lunes en que el momento había llegado para superar las divisiones y para que la comunidad internacional se uniese para enfrentar definitivamente el racismo, y para que los derechos humanos se mantengan como la base de los principios fundamentales de la sociedad, muchas ONG se mostraban escépticas a los posibles resultados de esta ginebrina cita.

La ausencia de Estados Unidos ha sido calibrada de diferentes maneras. Para algunos gobiernos resulta frustrante que la nueva administración norteamericana no haya podido sobreponerse a los intereses políticos internos o a la herencia republicana y que no haya roto con esos esquemas con la aceptación de participar, y desde luego, sumarse a la negociación.

Sin embargo, he escuchado opiniones flexibles al hecho de que el presidente Barack Obama haya desistido de la participación estadounidense en Durban II. Uno de los miembros del comité de seguimiento del plan de acción de Durban, el panameño Humberto R. Brown, dijo que la ausencia de Estados Unidos es sensible pero no determinante porque esta reunión no es fruto de un acuerdo o una negociación surgida de una decisión del Alto Comisionado de Derechos Humanos, para cumplir con los acuerdos de hace cinco años.

“Esta conferencia sale de la iniciativa de la sociedad civil latinoamericana, que hace un pacto, un acuerdo con sus gobiernos y exige que nuestros gobiernos exijan una evaluación de Durban. En definitiva, en sus comentarios, Brown llega a la conclusión de que hasta ahora el flamante Consejo de Derechos Humanos que sustituyó a la politizada CDH, ha funcionado sin la presencia de Estados Unidos”.

En su opinión, el hecho de poder celebrar esta conferencia viene en correspondencia con un logro de la región latinoamericana y caribeña que exigió una evaluación y un seguimiento efectivo a Durban I respondiendo a sus poblaciones afro-descendientes, migrantes, mujeres e indígenas.

En definitiva, Brown estima que “el documento de seguimiento que sale de esta conferencia, es un documento que refleja la debilidad que ha habido en la implementación por parte de varios gobiernos”. Nos parece -subrayó- que si esta conferencia triunfa es porque la sacamos de toda la conspiración que promovió el odio y el antisemitismo y que representa la esperanza de millones de personas de la urgencia de acabar con el racismo, ese fenómeno que obstruye la dignidad de millones de personas en numerosos países".

Al análisis hecho por Brown, se pueden vincular las palabras del delegado noruego que en el plenario volvió a respaldar la valía del documento aprobado el pasado fin de semana que fue pulido en más de una ocasión para limpiarle referencias delicadas como “las del antisemitismo, o los estereotipos negativos de las religiones como una amenaza a los derechos humanos”.

Noruega, que no es miembro de la Unión Europea, junto a Egipto y Bélgica, fue uno de los países que negociaron el proyecto de programa de Durban II, que si se llega a aprobar sin nuevas modificaciones o adiciones, podría servir de pauta para la nueva etapa que se intenta generar.

Y desde el prisma de los Países No Alineados, liderados por Cuba, ha sido un buen comienzo el que la propuesta consensuada por ese bloque haya permitido designar al procurador general de Kenya, Amos Wako, para presidir esta Conferencia de Durban II.