Mary Simón, GinebraLa ONU teme una nueva crisis humanitaria en Kirguizistán, tras el estallido –el 11 de junio- de una ola de violencia aparentemente interétnica, que en sólo seis días provocó la muerte a unas 200 personas y el desplazamiento de otras 400.000 y amenaza con extenderse por toda esa región del Asia Central.
Las agencias del sistema humanitario de la ONU han comenzado a movilizar recursos para enfrentar la ola de nuevos refugiados, que según los datos proporcionados este viernes por la Oficina de Asuntos Humanitarios (OCHA) serían unos 300.000 desplazados internos y otros 100.000 que habrían logrado cruzar las fronteras, sobre todo hacia la vecina Uzbekistán.
De acuerdo con OCHA, los que han escapado al país fronterizo, por lo general son uzbekos. El subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios, el británico John Holmes, ha asegurado que 80.000 de los cien mil refugiados han sido ubicados en campamentos improvisados.



