Por Mary Simón
Ginebra. - Por segunda vez, una iniciativa popular destinada a restablecer la pena de muerte en Suiza ha fracasado. En esta ocasión, sus promotores, si bien se sienten avalados por la legalidad moral de exigir un castigo “justo y lógico” para quienes abusen sexualmente de menores y los asesinen, han decidido retirar el texto que presentaron a la Cancillería federal a fines de julio último.
Los auspiciadores de esta tentativa –autodenominados grupo independiente y apolítico- son en realidad familiares y allegados de víctimas mortales de violencia sexual, La Cancillería –que aceptó el pasado martes recibir y realizar un análisis preliminar del texto- les concedió hasta el 24 de febrero de 2012 para la recogida de las 100,000 firmas necesarias para lanzar un referendo al respecto.
Quién le iba a decir a los ginebrinos que 18 años después de haber visto cómo Suiza abolía completamente la pena capital, tendrían que enfrentarse ahora de nuevo a una perspectiva de lanzamiento de una iniciativa popular que pretende el restablecimiento de la pena de muerte, vinculándola a una sanción extrema en casos de muerte por violencia sexual.
Ya con anterioridad, en 1985, hubo un intento similar contra traficantes de droga, pero se fue al cesto tras la imposibilidad de reunir el número de firmas requeridas.
Qué es lo que no funciona bien ahora en esta sociedad?: Las políticas internas, el aumento de los niveles de violencia de género, la debilidad de las instituciones judiciales o policiales, o una combinación de todos los factores en estos tiempos de crisis… aunque realmente ésta no ha llegado a la sociedad suiza con la misma gravedad que en el resto de los países centroeuropeos.
